8/10/2013

13º Capítulo, fanfic Mr. destiny

Soy demasiado adicta a los dramas xD Me olvidé de subir por llevar cinco dramas en emisión y otros viendo a parte, lo sé, no tengo remedio. En fin: aquí tengo el trece. Hyun Joong al parecer está sumido en un debate mental y sentimental ¿Salir o no con una gumiho? Por no decir el gran shock que produce el hecho de saber de por sí que los gumihos existen xD Será algo más meloso de lo normal, pero ADVERTENCIA, a partir de aquí será todo así xD Así que ya se puede sostener el puño que no se abrirán durante algún tiempo. Sin más: 








Pensé que lo sabía todo. Estaba completamente equivocado… y lo peor de todo era este sentimiento. No tengo miedo, bueno, de eso me convenzo. La verdad, saber que Gu Mi Ho, la chica de la que estoy rendidamente enamorado, es eso: una gumiho. De verdad que pensé que lo sabía todo… pero esto ¡Esto! Enamorarte de un zorro de nueve colas… dicen que comen a los hombres, que son bellas criaturas que luego te matan, aquella es su naturaleza. Obviamente yo no creía en aquello pero ¿qué puedo decir? ¡Yo mismo lo vi! Por lo visto Eun Chan, la mejor amiga de Mi Ho, no sabía sobre aquello y se enteró del secreto a la vez que yo. Sinceramente he de decir que una de dos: o es demasiado buena amiga, o está completamente loca de arriba abajo. ¿Cómo puede ver algo tan delicado como a un juego? Es más… ¿cómo a algo de lo que gritar de alegría? No lo entiendo… incluso ahora no comprendo mis sentimientos.  
-          Así que te da miedo… - dijo Lee Min Ho bostezando en su sofá mientras me escuchaba y veía la televisión.
-          Hyung, ya te lo he contado todo… sé que no me creerás. Ya me enteré de tu historia con Park Shin Hye – sonreí, me miró fulminante. – no te enfades Hyung, yo también habría estado furioso. –reí – pero… esta vez es verdad, te juro que yo mismo ¡vi esas colas! Eun Chan también y nos quedamos perplejos. Pero ya sabes cómo se lo tomó ella y cómo me lo tomé yo…
-          Entonces… suponiendo que todo aquello es verdad: ¿Qué es lo que ocurre?
-          Pues que… - pensé ¿qué era lo que ocurría? – pues… - le tuve que contar a Hyung todo lo que en mi interior se cocía. Realmente estaba hecho un lío.
Sé que es un… ser distinto, aun estoy en shock, pero ¿por qué maldita sea sigo pensando en ella? ¿Por qué demonios sigue su rostro, sus risas, sus gritos, su voz en mi cabeza? ¡¿Por qué diablos permanece su imagen terriblemente fantástica junto a sus nueve colas brillando alrededor, como si de un cuento de hadas se tratase?! Era peligroso, era un ¿monstruo? Pero no puedo, no puedo olvidarme de ella, cada vez que lo intento su imagen vuelve a mi cabeza y ahora aun más sabiendo lo que realmente es. Pero yo sé en el fondo que ella jamás le haría daño a nadie. No, Gu Mi Ho no sería capaz, por eso me encanta tanto. Ella es tan… ella. No puedo refrenar aquella sonrisa idiota que últimamente me surge al pensar en aquella gumiho. Simplemente no puedo separarme de ella. ¿Qué es un… monstruo? Sí. ¿Qué puede hacerte daño? Tengo la certeza de que no. ¿Qué me sigue gustando? Irremediablemente. ¿Qué dejaré de ir tras ella porque no es humana?... pues… la verdad es que… No puedo. No puedo así que no me importa. Sea lo que sea ya no hay marcha atrás. Esa chica o zorro me vuelve loco y no pienso retroceder. Ya lo he pensado demasiado y tras darle muchas vueltas he llegado a la conclusión de que he de hacerme responsable de mis actos. No me rendiré tan fácil.
-          Entonces estás enamorado de lo que tú llamas un monstruo – dijo divertido Lee Min Ho. - ¿verdad? – levantó una ceja.
-          Tsk – me quejé.
-          Dijiste que un hombre solo ha de besar a una chica y decirle: me gustas. Ahora te lo vuelvo a repetir ¿Crees aun que es así de fácil? – dijo sonriendo. Sí, él tenía razón.
-          No… - suspiré. – No es tan fácil. –dije rindiéndome. Sonrió triunfante.
-          Ehm ¿Te lo dije? – le duró muy poco el humor. Dejó de sonreír y volvió a su gesto de siempre: amargado.
-          ¿Sigues enfadado? – pregunté. Sé cuando su mirada, aunque asuste siempre, es normal y cuando está enfadado o de pésimo humor.
-          No me enfades más. – advirtió.
-          Hyung, puedes contarme también. – dije sonriendo. Me miró y sopesaba el contármelo. ¿En serio lo haría? ¿Qué mosca le había picado?
-          ¿Quieres saberlo? – dijo mirándome… Vaya, así que iba a negociar.
-          ¿Qué quieres a cambio? – le o decidí con cuidado.
-          Solo un favor – desvió la mirada.
-          Dime. – sonreí. Respiró hondo.
-          Yo… tengo algunas cosas que hacer en estos días así que faltaré media semana a la uni. – se aclaró la garganta – quiero que supervises a alguien por mí.
-          ¿Supervisar? – pregunté con sorpresa.
-          Park Shin Hye. – confesó – ella… decidí perdonarle. - ¿En serio? – pero el caso es algo aparte… es decir… solo quiero que me avises sobre su estado ya que yo no estaré y…
-          ¿En qué aspecto? – pregunté curioso.
-          Pues… si está triste o contenta… o si le ocurren problemas o si se lastima o si llora o si…
-          Sí, sí, ya lo entendí – dije riendo - ¿es que eres un acosador? ¿Tengo que contar las veces que respira también?
-          Hyun Joong, si no lo haces estás muerto. – dijo con voz intimidante.
-          Está bien, está bien. – sonreí. – Ahora cuéntame ¿cuál es tu historia con ella? Estoy curioso… - me miró con cara molesta pero sabía que debía contármelo.
-          Tú sabes sobre mamá y… - comenzó diciendo.
-          Sí – respondí. La madre de Lee Min Ho, mi “tía” como la llamaba de cariño, era la mejor amiga de mi madre. Su personalidad es dulce, inocente e infantil, me recuerda demasiado a Shin Hye. Lee Min Ho no tiene padre, murió en un “accidente de tránsito” según nos dijeron, pero de eso hace demasiado tiempo, ni tan solo nos acordamos. Tenía yo tres años y Min Ho cuatro. Su madre se quedó completamente sola y Lee Min Ho fue la única familia que le quedaba.
-          Tal vez nunca te lo haya contado… mi padre, cuando estaba vivo, tenía un amigo llamado Park Ji Won. Los dos, según mamá eran muy cercanos, como hermanos.
-          ¿Apellido Park? Me suena… - claro que me sonaba. Pero el apellido es muy común.
-          Cuando papá murió Park Ji Won venía a visitarnos a mamá y a mí de vez en cuando. Yo crecí sin un padre y este hombre realmente nos ayudaba muchísimo. – sonrió levemente – era una buena persona. Mamá y yo le queríamos casi tanto como si llenase el lugar de papá. Pero la situación se complicó. Aquel hombre tan bueno tenía familia, una mujer y una hija. Y entonces, seis años después, ocurrió algo inesperado.
-          ¿Inesperado? – pregunté. Algo me daba mala espina.
-          Yo, seis años después de la muerte de mi padre, ya tenía diez años. Estábamos mamá y yo enormemente agradecidos con aquel amigo de papá. Pero sucedió algo terrible. Le diagnosticaron cáncer en la última etapa. – entreabrió los labios – Park Ji Won estaba destinado a morir. – bajó la mirada – entonces le pidió a mamá un favor.
-          ¿Un favor?
-          Le dijo que vendría a nuestra casa a vivir por un mes hasta que… muriese.
-          ¿Y... su familia? ¿Su mujer y su hija? – pregunté.
-          Él no quería hacerles sufrir así que le dejó una carta a su mujer y la abandonó sin decirle obviamente que se moría de cáncer. Supongo que pondría que tendría alguna amante o que no aguantaba su matrimonio… sabía que sufriría, pero verle morir lentamente habría sido peor. – respiró hondo – él vino un mes exacto a vivir con nosotros y murió en silencio. La mujer de Park Ji Won se enteró de aquello años después, pero ya le había hecho creer a su hija que había muerto desde antes.
-          Pobre niña – dije apenado.
-          Sí. – dijo –suele decir mamá que mi padre tocaba piano y Park Ji Won tocaba el violín. A parte de ser compañeros de negocios eran músicos también. Fue una pena todo aquello. Pero lo peor viene a continuación: Hace poco traje a una chica a mi casa.
-          ¿Trajiste a una chica? – dije enarcando una ceja.
-          Ella es infantil e inocente – dijo – tocó una melodía en mi violín… ahora sé porque me agradaba tanto la canción. Yo la había oído antes para piano también.
-          ¿Quién es la chica que hasta le dejaste tocar tu propio violín? – pregunté sorprendido.
-          Park Shin Hye – ya decía yo que el apellido me sonaba…
-          Pero entonces… ¿es ella la niña huérfana de padre?
-          Sí. – puso mala cara – No me puedo creer que me haya enfadado por una estupidez con ella. Solo quería recuperar el colgante que su padre le había regalado… que Park Ji Won le dejó antes de morir. – puso cara de exasperación. – aun peor… la madre de esta es… la maltrata – dijo conteniéndose – no sabía qué hacer cuando vi que su madre le había pegado. Me siento culpable. Terrible. - se derrumbó, Hyung.
-          Lee Min Ho – le dije – ella… ¿aun no lo sabe?
-          Ni lo sabrá. – dije. – creo que ella ni siquiera sabe acerca de la carta que su madre recibió de Park Ji Won. – se desesperó – no quiero… que nada malo le pase. Yo me enteré de todo aquello en el cementerio cuando llevé flores a Ji Won. Ella ya estaba allí. Fui un estúpido. ¿Por qué me enfadé tanto con ella?
-          Hyung, no lo sabías – dije dando palmadas a su espalda – la vigilaré. ¿Será solo unos días verdad? ¿A dónde irás?
-          Sí. – me miró. – Ahora… no estoy seguro de si debo dejarla o no. Iré a Jeju.
-          ¿Jeju? ¿Qué harás allí? – pregunté.
-          Mi padre está allí. – dijo – bueno, sus cenizas. Volveré pronto. – Asentí con la cabeza.
Al día siguiente Hyung no fue a la universidad. Antes de ir a clases fui a los baños de chicos. Qué sorpresa fue encontrarme con una familiar cajita de plata… sí, era aquella que guardaba galletitas de la suerte. Quise probar y la abrí, de una la galletita de la fortuna extraje un papelito y ponía “¿El amor existe físicamente? No, entonces el físico no importa”  Suspiré. De nuevo llegué tarde a clase, pero esta vez fui directamente a donde estaban sentadas Gu Mi Ho y Eun Chan. Mordía chicle mientras caminaba despreocupadamente. Me miraron como si vieran a un extraterrestre.
-          ¿Qué pasa? – pregunté descarado.
-          ¿Ya lo has aceptado? – preguntó divertida Eun Chan. Mi Ho se ruborizó. Me aclaré la garganta y miré a los ojos de Mi Ho.
-          No hay nada que aceptar. – dije. Esta bajó la mirada.
-          ¿Quieres morir? – dijo Eun Chan algo molesta.
-          Aun no – dije, sonreí y cogí de la mano a Mi Ho y, en medio de la clase, la jalé y me la llevé fuera. Algunos alumnos nos miraban extrañados pero el profesor no se dio cuenta. Ella trató de soltarse y Eun Chan sentada al lado de GD y Philip enarcó una ceja mientras todos miraban divertidos.
-          ¿Y ahora qué diantres te pasa? – dijo una vez fuera Mi Ho furiosa.
-          Nada. Solo quería salir un rato contigo – sonreí - ¿Adonde deberíamos ir? ¿al lago? ¿a la cafetería? Quizás… ¿quieres salir del campus?
-          Nada de eso. – dijo mirándome directamente a los ojos. – No sé de qué clase de material esté hecho tu cerebro pero la cuestión es que jamás me entiendes.
-          ¿El qué? – pregunté mirando sus mejillas sonrosadas, su cabello largo, sus ojos brillantes, sus labios…
-          ¡Todo! ¡Todo! – estaba alterada – ¿Qué es lo que te ocurre ahora? Primero me besas, luego confiesas que te gusto a los cuatro vientos, me sigues sin dejarme respirar, luego desapareces y me ignoras por completo y ahora ¡esto! ¿qué te ocurre? ¿No piensas en mí? Yo… haces que… - tartamudeaba – me confunda. ¡Maldita sea! Sé que… no soy exactamente normal, soy un maldito monstruo y ¡lo odio! ¡Así que debes de odiarme también! Entonces no me busques más… - no me pude contener. Tener su rostro tan cerca terminó por vencerme así que corté todo aquel molesto discurso y besé sus labios.
Se quedó pasmada, como de costumbre. Pero yo no me detuve y la abracé por la cintura con los dos brazos. Profundicé mi beso y sonreí. Ella no respondía pero lo terminaría haciendo… Suspiré a un par de centímetros de su boca y luego entreabriendo los labios volví a besarla. Una de mis manos acariciaba delicadamente su rostro y la otra se sujetaba fuertemente de su cintura. Mi Ho me besó también y enredó sus manos en mi cabello. No podía ser más feliz en aquel momento… por más cursi que sonase ella era mi todo en aquel instante, nada, jamás, me separaría de ella. De eso estaba completamente seguro. Sonreí sobre sus labios.
-          ¿Qué decías? – suspiré. Me miró roja como un tomate ¡Qué adorable! Pellizqué una de sus mejillas y la abracé. Pegué su cabeza en mi hombro con una mano. – Eres MI monstruo. – sonreí. - ¿Te lo había dicho antes ya? Te quiero. – Mi Ho seguía sin decir una palabra. Cogí su rostro entre mis manos y la miré a escasos centímetros - ¿lo ves? Tenías razón. Soy un idiota. Me he enamorado de un zorro de nueve colas – tenía entreabierto los labios y sus ojos brillaban de una forma adorable. ¿Quería matarme? Besé sus labios otra vez de forma fugaz, luego su frente. Suspiré y volví a abrazarla. Ahora probablemente nadie podría separarme de ella ni un segundo. Era MÍA.
-          Nos perderemos toda la clase… – dijo finalmente después de un rato de estar abrazados. Reí. La miré.
-          ¿Quieres volver? – dije.
-          No. – negó con la cabeza. – Hay algo que me da más curiosidad y es que no te has percatado hasta ahora de esto. – señaló detrás de ella. Justo por su espalda saltaban a la vista nueve hermosas colas blancas y brillantes. Me quedé maravillado. ¿Cómo es que no las había visto?
-          Puedo… ¿puedo tocarlas? – dije acercando la mano hacia una de ellas.
-          No – dijo de inmediato Mi Ho ruborizándose. ¡Qué lindaaa! Sonreí divertido. – debo esconderlas ahora mismo antes de que alguien las vea. – dijo y se fue sin decirme nada a los baños de chicas.
No me importaba… no me importaba su condición es más, ahora me fascinaba. Por fin comprendía a Eun Chan. Era fascinante esto de tener una novia gumiho.
Nos perdimos la clase completa y salimos al lago a esperar a los demás. Una vez que acabaron los de comunicación audiovisual vinieron directamente hacia nosotros. Eun Chan, GD y Philip (Que por cierto me enteré hace poco que sabía acerca de la relación GD-TOP). Media hora después venía corriendo la pequeña Park Shin Hye.
-          No creo que me perdone nunca – decía Eun Chan.
-          Pero ¿Por qué no intentas rogarle? – decía mi novia.
-          Funciona. Deja el orgullo de lado – decía Shin Hye – además tú cometiste el error, deberías rogar a cada minuto en la cafetería.
-          Pero es que mi jefe está demasiado…
-          Nada de peros – dijo Mi Ho.  – mañana mismo estás rogando. - Al parecer el jefe de Eun Chan descubrió que esta era mujer. Sí… aquel profesor de charlas. Ya decía yo que algo había entre esos dos.
-          ¡Yah! Eun Chan estás robándote a mi novia demasiado tiempo ¿no crees? – dije haciendo un puchero. Rieron.
-          Quédatela – dijo Eun Chan – es un incordio.
-          ¡Yah! ¿quieres morir? – dijo Mi Ho, y se abalanzó contra ella. Estuvieron jugando un rato hasta que GD gritó algo.
-          Hyung – a lo lejos se veía venir a TOP. Una vez cerca abrazó a GD y se sentaron juntos bajo un árbol. Philip se deprimía cada vez que veía eso pero supongo que poco a poco se adaptaba más a la situación. Terminó durmiéndose en un banco.
Cuando todos estaban distraídos aproveché y besé a mi novia en los labios de nuevo. Ahora que era mía los besos serían algo constante en su vida… No podía dejar de tentarme. ¡Mierda! No me di cuenta de que…
-          ¡Uah! – gritó GD - ¡así que es cierto! – los ojos podían salírsele en aquel momento, TOP y Shin Hye también se sorprendieron de sobremanera.
-          ¡Qué impresionante! – decía Shin Hye observando las colas de mi furiosa novia, que pretendía matarme después de aquello.
-          Así que estas cosas existen en realidad… - decía TOP anonado.
-          No me lo puedo creer aun – decía GD.
Estuvieron una hora admirando las colas de mi novia que terminó por perdonarme y se sentó a mi lado a disfrutar de una cálida brisa en el jardín de al lado del lago. Cuando todos se tranquilizaron un poco casi me quedo dormido de lo bien que estaba en ese momento. El día más feliz de mi vida me atrevería a decir. Philip dormía plácidamente en un banco. GD y TOP estaban recostados bajo la sombra de un árbol y Eun Chan y Shin Hye conversaban de sus cosas. Mi Ho me acariciaba el pelo mientras yo estaba recostado apoyando mi cabeza sobre sus piernas. Tan feliz…
-          Tienes… una arruga – dijo Mi Ho señalando mi frente.
-          ¿Qué? – dije alarmado – mentira.
-          Sí, sí – dijo muy seria. – justo allí – dijo señalando con el dedo. Me levanté de inmediato y la miré. Comenzó a reírse de una forma encantadora. - ¡eres tan narcisista!
-          Tú realmente deseas morir – dije jugando con ella. Comencé a hacerle cosquillas y ella no podía dejar de reír. Me las cobraría. Eun Chan nos miró divertida y cantó.
-          I love you baby i’m not a monster – entonaba la canción monster de Big Bang.
-          Tú también deseas morir –gritó Mi Ho abalanzándose sobre su amiga.
Jugaron un rato mientras yo me acerqué a Park Shin Hye que, aunque observaba divertida la escena, había algo que le molestaba.
-          ¿Ocurre algo? – dije sentándome a su lado. Me miró con sorpresa.
-          No. – sonrió.
-          Me dijeron que no diga nada. – comencé a decir - ¿quieres saber de alguien a quien pareces gustarle?
-          ¿Yo? – dijo con asombro.
-          ¿No sabes quién puede ser? – dije sonriendo.
-          Ehm… - tragó saliva – ni idea - ¿podía ser más inocente?
-          Vaya – reí – realmente te pareces a su madre. – mi “tía”, mamá de Lee Min Ho, era idéntica a ella. Al menos en la forma de ser…
-          ¿A la madre… de quién? – dijo tímida.
-          Lee Min Ho. – dije observando su expresión cuidadosamente.
-          ¿En serio? – una sonrisa brillante asomó.
-          Seh – reí. – Iguales casi, ahora sé porque es tan protector contigo también.
-          ¿Pro – protector? – parecía no saberlo.
-          Desde luego. Toma muchas precauciones contigo. No vendrá unos días a la uni. Pero te dejó en mis manos. – sonreí.
-          ¿Te dijo que…?
-          Sí. Cuando vuelva sé que tienes muchas cosas que preguntarle. Yo… solo puedo decirte eso. – sonreí apenado pensando en todo lo que la pobre niña había tenido que aguantar en el pasado… sola.
-          Sí. – susurró bajando la cabeza. – Gracias – sonrió radiante de nuevo.
-          De nada. – acarició su cabeza como de un cachorro se tratase. Hizo un puchero de disgusto y reí de nuevo.
-          ¿Estás molestando a Shin Hye? – dijo amenazadora Mi Ho – la abrazó.
-          Desde luego que no. ¿De qué lado estás? – le dije falsamente enojado a Mi Ho.
-          Del tuyo no. – sacó la lengua y sonrió. Sonreí también, ¿cómo podía ser tan linda? Realmente fui un tonto por preocuparme sobre si era o no humana. Sea lo que sea, a mi me gusta y punto.
Nos fuimos del campus. Una vez en casa mi hermana me esperaba con una expresión asesina en la puerta de casa.
-          ¿Se puede saber cuándo demonios he de decirle al equipo que comiencen a grabar el spot? ¿Piensas que tienen tiempo de sobra? Es un favor que me hacen a mí por una larga amistad… - decía mientras yo estaba en las nubes – dime.
-          Le preguntaré a Mi Ho – dije con ojos en blanco. Saqué el teléfono y marqué su número.
-          “¿Hola?” – preguntó contenta.
-          Hola – dije con una sonrisa – ¿llegaste bien? mi hermana pregunta por lo del anuncio ¿cuándo es un buen día para comenzar a grabar?
-          “Ahora preguntaré a GD y TOP” – respondió – “luego te mando un mensaje ok?”
-          Como quieras – dije revisando la nevera. Tenía muchísima hambre.
-          “Perfecto, tú también tendrás que estar” – dijo, podía oír la emoción en su voz.
-          ¿Esto te gusta verdad? – dije sacando la botella de agua helada y bebiendo del pico.
-          “No tienes ni idea” – dijo – “al fin y al cabo estoy en la carrera correcta”
-          Eso creo. Yo la verdad comencé por presión de mi padre… pero la verdad es que ahora comienza a agradarme…
-          “¿En serio?” – dijo alegre.
-          En serio – dije – además es lo que a mi novia le gusta. Así que tendré que acostumbrarme si quiero verla todos los días en la universidad. – sonreí.
-          “Tonto” – respondió divertida – “luego te mando el mensaje. Nos vemos.”
-          Adiós – me despedí – te quiero. – colgué y cerré la puerta de la nevera guardando el agua. Al cerrarla allí estaba mi hermana. - ¡Omo! – me asusté.
-          ¿A mi novia le gusta? – dijo con los brazos cruzados sobre el pecho - ¿te quiero? – levantó una ceja divertida.
-          No te importa saberlo… - me iba a mi habitación.
-          Ni hablar, si hay una chica que soporta al narcisista de mi hermano he de conocerla – dijo contenta. - ¿Es bonita?
-          Lo es. – dije sonriendo. Crucé los brazos también – pero es un zorro de nueve colas… ya sabes una gumiho.
-          ¡Yah! – dijo sonriendo – no bromees. Mañana mismo la quiero aquí. Quiero conocerla.
-          ¿A quién? – dijo mamá desde la puerta.
-          Amá – dijo mi hermana cogiendo el brazo de mi madre. – Hyun Joong tiene novia.
-          Noona – dije, pero mamá ya lo había oído.
-          ¿Novia? – dijo enarcando una ceja - ¿Qué clase de chica aguantaría a un vago y narcisista como este? – dijo dudando.
-          La conoces. – dije aclarándome la garganta – ya sabes… aquella chica que insistía hasta el cansancio para que hiciese el trabajo en grupo.
-          Oh, me cae bien – dijo mamá. –Es la única que te ha conseguido que hagas algo por primera vez. – rió – llámala para que venga mañana a cenar. Quiero conocer mejor a esa joven. Es muy hermosa también.
-          ¿En serio? – dijo mi hermana sonriendo. – que venga papá a cenar también mañana. Por primera vez estará orgulloso de su hijo – rió. Fruncí el ceño.

“Mi Ho, mañana tendrás que venir a cenar con mi familia, ¿no te molesta… verdad?” le mandé un mensaje, al instante me respondió “No te lo creerás. Mamá y papá oyeron la conversación… y quieren conocerte también ‘^-^” ¿en serio? Vaya… respondí: “Jajaja, esto realmente podrá con nosotros, el primer día que salimos y ya tenemos que hacer esto. ¿Estás segura de venir Mi Ho?” me dijo: “Desde luego, tarde o temprano tendríamos que hacerlo…” ¡Cierto! “Claro, seguirás siendo mía en cinco, diez, cincuenta, cien o los años que vivamos” le mandé el mensaje. “Jajaja, y yo… también te quiero para siempre”.



Supongo que esto es un bonito final para la pareja xD, me gustan los finales felices... Por otro lado, aun quedan los demás problemas: las otras tres parejas ¿qué sucederá? El siguiente capítulo es sobre Eun Chan y su enfadado pero igual sexy jefe *-* Como ya se ha de saber los siguientes capítulos son como desenlaces de cada pareja que hay... Pero también hay un epílogo que será algo más largo de lo normal. ^-^Nos vemos el Martes >.<




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